¿Cómo están viviendo los niños el confinamiento?

El miércoles tuvo lugar una webinar donde la Asociación Española de Pediatría hizo un diagnóstico de cómo están viviendo los niños y adolescentes el confinamiento y respondió a las dudas de los ciudadanos.

Salud física

Físicamente hablando, el Covid-19 no está siendo muy severo con los niños, según la AEP. Sólo hay 535 casos de contagio confirmados (20 con patologías previas han necesitado UCI y 4 fallecimientos). Los síntomas suelen ser leves y difieren algo de los adultos. Además de la dificultad respiratoria, fiebre y tos, en ocasiones diarrea y manifestaciones cutáneas en los pies.

El número de consultas pediátricas ha disminuido un 70%. Solo hay que acudir al centro de salud u hospital en caso de urgencia, pero los pediatras alertan de que no hay que dejar de hacerlo si es necesario, ya que en casa se incrementan los accidentes domésticos: heridas sangrantes, quemaduras graves, traumatismos e intoxicaciones. Acudir también en caso de fiebre alta, diarreas persistentes, dolor abdominal, pérdida de conocimiento, convulsiones, cambio de coloración o petequias. Y con los adolescentes, cuando existan tentativas o intentos de suicidio. En todos estos casos, hay que ir al centro de salud o llamar al 112. El resto de consultas, se están resolviendo online o telefónicamente.

Confinamiento

Salud mental

En cuanto a la salud mental de niños y adolescentes, según los expertos, están influyendo varios factores: falta de vida social y ejercicio, cambio de rutinas y disminución de estímulos medioambientales, como la luz solar. A éstos se unen la preocupación y el estrés, muchas veces transmitidos por los progenitores, la sobreinformación de los medios de comunicación y el incremento notable del uso de pantallas. Estos son los efectos a corto plazo. A largo plazo, apenas hay estudios, pero los expertos opinan que muchos niños podrían tener estrés postraumático.

Aumento de ansiedad y trastornos del sueño

La ansiedad ha aumentado en los menores un 30%, los trastornos del sueño un 22% y las pesadillas un 14%, según la AEP. Explican que ante esta situación de preocupación e incertidumbre, es normal que tengan pesadillas. Por eso es bueno limitar las noticias y tener rutinas, pero no estrictas. Hacer ejercicios de relajación y respiración, yoga, mindfulness… Limitar el consumo de azúcar y el de pantallas, a última hora de la tarde.

Incremento del uso de pantallas

Ante el incremento notable del uso de pantallas en niños y adolescentes, la AEP aconseja «conducirles» para evitar peligros (se ha detectado un aumento y consumo de páginas sexuales y de apuestas y adicciones). Jugar con ellos, en la medida de lo posible y poner límites en función de edad (recomiendan menos de 3 horas diarias, ya que se están viendo conductas agresivas, alteración del sueño y tics oculares nerviosos).

Cuidado con el sedentarismo

Los pediatras advierten de que la inactividad de los menores puede producir obesidad, trastornos alimenticios en adolescentes, mal humor, irritabilidad, falta de concentración y bajo funcionamiento del sistema inmunitario.

Recalcan la importancia de seguir una rutina de ejercicios diaria, que esté adaptada a la edad del niño en dificultad y tiempos. En el caso de los bebés, colocarles boca a bajo 30 minutos al día y estimular su movimiento. Los niños menores de 5 años, deben pasar 3 horas al día moviéndose, jugando al escondite, saltando en un colchón en el suelo… A partir de 5 años, es suficiente 1 hora de ejercicio diario. Aerobic, zumba, bailar, bici estática, ejercicios de suelo…

En #hazejercicioencasa y la sección Bienestar del Ministerio de Sanidad hay videos para ellos y en el Programa Paido, talleres nutricionales y ejercicios para niños con obesidad. La mejor manera de motivarles: hacer el ejercicio en familia.

Hábitos saludables

Los pediatras aseguran que es un buen momento, ahora que tenemos tiempo, de introducir hábitos saludables, como cocinar juntos, pasta y arroces integrales, pescados, aumentar el consumo de fruta y verdura y disminuir el de carne. Inciden en la importancia de enseñarles a comer bien, ya que las enfermedades causadas por mala alimentación son la segunda causa de muerte.

Cuidado de bebés

En cuanto a los bebés, es muy importante acudir a todas las consultas pediátricas y vacunaciones. La madre puede seguir dando de mamar, aunque esté contagiada, ya que el virus no se transmite por la leche. Eso sí, extremando las medidas higiénicas lavado de manos y pechos y uso de mascarilla. Introducir los nuevos alimentos a los 6 meses y si el niño está maduro, puede ser buen momento para dejar el pañal.

Vitamina D

Según los expertos un 90% de la Vitamina D se absorbe a través del sol y un 10% con la alimentación. Por ello recomiendan desayunar en una zona luminosa de la casa y que se expongan al sol, aunque sea a través de la ventana, por lo menos 15 minutos al día. La Vitamina D en pastillas sólo sería necesario si no se puede hacer esto o si el niño es inmunodeprimido.

Cómo minimizar los efectos del confinamiento

Fomentar la comunicación: Hablarles con sinceridad y no ocultar la verdad. Ponernos a su altura, en lenguaje y estatura. Contestar a sus preguntas y evitar la sobreinformación.

Mostrarles mucho apoyo y cariño: Escucharles, entenderles y darles seguridad. Respetar su espacio y tiempos, no todos reaccionamos igual ante distintas situaciones. Tener rutinas y horarios, pero der flexibles.

Dar importancia a su labor responsable: intentar socializar con abuelos, familiares y amigos por videoconferencia.

Que expresen sus sentimientos: hablando, jugando, pintando, escribiendo… como quiera cada uno. Es normal que haya días que lloren, se enfaden o estén más apáticos o irascibles, pero es importante que no se sientan culpables.

Nuestros sentimientos: no nos estresemos ocultándoselos siempre. También es bueno que ellos sepan cómo estamos para desarrollar la empatía.

Contarles historias: Es un buen momento para contar historias entre generaciones, a través de juegos, escribiendo cartas o leyendo e inventando cuentos.

¿Cómo abordar el tema de la muerte?

Ser sinceros con ellos y si se muere un familiar explicárselo. Dejar que lloren o expresen su dolor y que no se sientan culpables. Es probable y normal que tengan pesadillas.

Hacerles ver que la vida y la muerte forman parte de la naturaleza y del ser humano. A veces los niños elaboran el duelo mejor que los adultos, porque no llevan en la mochila temas pendientes ni culpas.

Ser Positivos

Es un buen momento para pasar más tiempo juntos, aprender nuevas rutinas, aceptarnos y redescubrirnos. Ir más despacio, disfrutando de las pequeñas cosas y gestionando el tiempo de otra manera.

También es un buen momento para cambiar hábitos o introducir otros más saludables en familia. Aprender a esforzarnos, ser constantes, gestionar las emociones, el autocontrol y la independencia.

Una oportunidad para desarrollar la resiliencia y ser capaces de adaptarnos a condiciones adversas.

Así que ya sabéis papis, además de todo lo demás, tendremos que hacer de profesores de aerobic, instructores de yoga, chefs nutricionistas y expertos tecnológicos… Mucho ánimo a todos y buen fin de semana!.

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