Renunciar

Renunciar, es no querer tener hijos porque es incompatible con la vida que te propone la sociedad, tu pasado, o tú misma.
Posponerlo porque no es el momento, aún a riesgo de perder.
Renunciar a quien eres ahora, porque si finalmente consigues convertirte en madre, va a cambiar tu cuerpo, tu mente y tu alma, de forma revolucionaria.
Porque van a cambiar tus prioridades, tus luchas y tu forma de pensar.
Renunciar, es pensar que tu carrera ya no es lo más importante en esa vida que has creado.
Es sentirte mal, porque llegas tarde a casa después de trabajar y no puedes dedicarle a tu hijo el tiempo y la energía que te gustaría.
Es que tu jefa, que ha renunciado a tener hijos, te diga que no le importa tu vida personal.
Que si quieres puedes irte a cuidar de tu bebé porque hay miles de mujeres dispuestas a hacer tu trabajo.
Que te echen porque necesitan a alguien que se implique más, aunque tú estés cumpliendo con creces, con tu trabajo y tu horario.
Renunciar, es no luchar por un trabajo que requiere toda tu energía, porque hay una personita que necesita todo de ti, en ese momento.
Y es, al mismo tiempo, sentirte perdida, culpable y triste, por no hacerlo.
Huir de tu fuerza creadora y de lo que te apasiona, porque tienes una responsabilidad que es más importante que tú misma.
Renunciar a ti, por lo que crees que es mejor para tu familia.
Sacrificar, probablemente, tus años profesionales más valiosos.
Tener siempre que elegir entre una cosa u otra.
Renunciar, es no poder disfrutar de tu maternidad como te gustaría, porque demasiadas veces, algo tan grande y valioso, no es entendido y apoyado y eso… te aplasta.
Pero lo peor de todo no es Renunciar. Lo peor de todo es sentir que la sociedad no lo entiende, que algunas mujeres no lo entienden y que muchos maridos no lo entienden, porque al fin y al cabo, “nadie te pidió que lo hicieras”…

(A lo mejor te ha ocurrido a ti, a una amiga o a tu hija. La bajada de la natalidad es un problema social y España uno de los países en los que más está descendiendo. Por ello, necesitamos políticas y actitudes que protejan y favorezcan la maternidad). 

Renunciar

 

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