“Roma”, un homenaje a las mujeres y a la maternidad

Salí del cine conmovida, después de ver la maravillosa “Roma”. Y eso, en este momento, donde abundan las historias superfluas, pretenciosas o faltas de originalidad, es reconfortante. Lo es la historia y lo es recuperar la esperanza de que el cine, sigue siendo el séptimo arte que merece ser creado para verse en pantalla grande, aunque los formatos se adapten a los nuevos tiempos.

ROMA

Cartel de “Roma”

Hacía que no veía una película tan redonda desde Fellini, aunque la historia de Alfonso Cuarón no busque la elegancia italiana, es de una belleza indígena mexicana arrebatadora. Sencilla, pura, cotidiana e incluso surrealista, en ocasiones. Rodada en 65 mm, en un transparente blanco y negro, me consta que ha tenido todos los medios técnicos a su alcance. El mejor equipo mexicano formado en Hollywood. Un sonido y una fotografía impecables, al igual que el montaje, la dirección de arte y los efectos.

ROMA

Imagen de “Roma”

Es el resultado brillante de un director libre y valiente, que aprovecha su mejor momento para contar esta historia profunda, secreta y querida, con todos los medios a su alcance, pero de la forma más intimista, directa y sincera posible. La historia de una familia acomodada que tiene que salir adelante en el difícil México de los años 70, es también la vida de su empleada doméstica, la mujer que crio al director cuando era niño.

Yalitza Aparicio, interpreta a Cleo, la niñera de Cuarón que en la realidad se llama Liboria Rodríguez. Encontrarla en la sierra de Oaxaca fue todo un reto, porque debía parecerse mucho a Libo y hablar zapoteco o mixteco, al igual que ella. Además, no era actriz sino educadora, pero el resultado no puede ser más convincente. Dicen los hermanos de Cuarón que cuando vieron esta foto de la película pensaron que era una que tenían en casa, hasta que se dieron cuenta de que era una réplica con un grupo de actores vestidos igual. Pero lo más relevante de las 10 candidaturas a los Oscars de la película, según Cuarón, es que haya sido nominada a Mejor actriz una mujer indígena

ROMA

Barrio de la Roma, Ciudad de México

Roma, es el barrio donde vivió Cuarón. Todos los detalles y los recuerdos permanecen intactos en su memoria y en su película más personal. Como la casa de la calle Tepeji, donde pasó su infancia y grabó algunas escenas. La casa donde se rodó la película fue recreada con los mismos mosaicos, paredes y suelos y amueblada con los muebles originales.

ROMA

Casa donde se filmó “Roma”, Ciudad de México

Un escenario tan real que Cuarón no necesita excesivos diálogos ni denuncias para explicar lo que cuentan los sonidos apabullantes del bullicio y la violencia. Los silencios enmudecidos por el machismo. Las miradas conmovedoras y Las palabras maltratadoras. La rabia y la impotencia, contenidas. Las imágenes que transmiten el realismo más crudo o la más inspiradora poesía…

Roma es un regalo para los sentidos y para al alma. Sobre todo para el alma femenina, porque en esta obra maestra, Cuarón va tejiendo con gran intuición, empatía y sensibilidad una red de mujeres de diferentes generaciones que se apoyan y se quieren en circunstancias difíciles. Mujeres imperfectas y temerosas, pero también fuertes y bondadosas. Con diferentes ideas, opiniones, vivencias y recursos, pero que se admiran y se respetan. Él no las juzga, sino que las protege, poniendo de manifiesto la complejidad de la maternidad y del universo femenino. Y todas ellas influyen en aquel niño que las observa con ojos comprensivos, pero el recuerdo más tierno es para la más invisible…

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Imagen de “Roma”

Un homenaje a Libo y a las mujeres, que pone de manifiesto que el AMOR no entiende de razas, de dinero, ni de clases sociales. Candidata a los Oscars y sin duda ganadora.

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