Salud mental materna y Arte

Ayer asistí a la conferencia “Voces y Miradas desde el arte”, que organizaba el Colegio de Psicólogos de Madrid, para apoyar que el primer miércoles de mayo se convierta en el Día Mundial de la Salud Mental Materna. La iniciativa internacional, tiene como objetivo dar visibilidad a la importancia que la salud mental de las madres tiene durante uno de los periodos más vulnerables de su vida y la de sus hijos: el embarazo, parto y post parto. Para combatir el estigma social, mejorar la prevención, detección y tratamiento, así como la formación de profesionales y dotar de más y mejores recursos a la atención de la salud mental materno-infantil. Según la Sociedad Marcé Española para la Salud Mental Perinatal, 2 de cada 10 mujeres presentarán un problema de salud mental durante el embarazo y el primer año tras el parto. Además, más del 75% de estas mujeres, no son diagnosticadas ni reciben el tratamiento ni el soporte adecuados y esto tiene importantes consecuencias para la madre, el niño, la familia y la sociedad en general. Por todo esto, si crees que debes firmar esta petición pincha en: http://www.sociedadmarce.org/dia-mundial-salud-mental-materna.cfm

La idealización sobre la maternidad genera muchas veces sufrimiento a las mujeres, sus parejas y familias, cuando su experiencia personal no encaja con la visión de la sociedad. Normalizar los procesos emocionales relacionados con la maternidad, ponerles nombre, compartirlos, y buscar soluciones a las dificultades, es muy importante para que la relación madre hijo se desarrolle de la mejor manera posible. La terapia psicológica es una buena opción para conseguirlo, pero hay otros caminos, como el Arte que también ayuda, como proceso creativo de sanación, vehículo de comunicación y herramienta de reflexión, para generar debates, buscar soluciones a necesidades comunes y poner voz a silencios y tabúes, como la infertilidad, la depresión postparto o el aborto.

La Coordinadora del Grupo de Trabajo de Psicología Perinatal, Gabriela González, moderó la mesa redonda en la que participaron dos mujeres artistas galardonadas, con dos proyectos basados en su propia experiencia. La actriz y dramaturga Miluka Suriñach, creó en 2015 la obra teatral “Alumbrar“, una pieza efímera que la acompañó en el transcurso de su embarazo y en el que relata miedos, confusiones, idealizaciones y prejuicios relacionados con la maternidad. Por otro lado, la fotógrafa Iris García Merás, relató a través de su proyecto Puerperio”, su visión poética de este vulnerable proceso, un autorretrato plagado de luces y sombras, sin duda vivido por muchas mujeres. Dos disciplinas diferentes para hablar de las mismas inquietudes individuales y colectivas compartidas. Un encuentro necesario, creativo e inspirador, lleno de momentos cómicos y emotivos.

Obra teatral “Alumbrar”. By Miluka Suriñach

Miluka, utiliza el teatro como herramienta de improvisación y catarsis para sanar el pasado, en una expresión de generosidad y valentía difícil de realizar. Considera necesario compartir esas partes vulnerables de nosotros mismos, lo que nos hace especiales, pero que a veces los demás “no van a entender, como un proceso de sanación antes del parto y elemento de cambio social. Iris, por su parte, invita a la identificación y a la reflexión con cuestiones como el tipo de madre que queremos ser, las consecuencias de nuestras elecciones, la importancia de la red de apoyo o las dudas que surgen de unos cimientos trastocados por conflictos personales, familiares y sociales.

Fotografía perteneciente al proyecto “Puerperio”. By Iris García Merás

Estar y no estar. Hacerse invisible hasta casi desaparecer. Sentirse vulnerable, culpable, cansada, confusa… Juzgadas por la sociedad y lo que es peor, por nosotras mismas. En cualquier momento y en cualquier mujer, pueden surgir conflictos y sentimientos contradictorios desde el momento en el que nos planteamos ser madres o no y hasta que nuestros hijos se hacen mayores.

Está claro que existe una visión distorsionada de la maternidad. Idealización. Falta de compromiso político, de información, contenidos, foros y debates para valorar su importancia social. Una estandarización de los procesos maternales, falta de empatía y formación psicológica de muchos sanitarios. Una crisis de identidad de la mujer, pero también del hombre. Afortunadamente cada vez más hombres se implican en la crianza de sus hijos, pero no basta con ayudar o compartir. Se deben cambiar rutinas, trabajos y ofrecer bajas remuneradas a los padres que escojan quedarse en casa para criar a sus hijos. Porque el trabajo más importante del mundo, está en educar bien a los niños del futuro. La salud mental materna es fundamental en este proceso. Y el Arte, una buena herramienta individual y social de sanación, reflexión y motor de cambio.

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