San Valentín, Cupido y las flechas del amor

Existen varias teorías sobre la historia del Día de San Valentín. Algunos creen que tiene su origen en las “Fiestas Lupercales”, una fiesta pagana de tres días de la Antigua Roma que hacía honor a Lupercus, protector de pastores y rebaños, marcaba el inicio de la primavera y celebraba la fertilidad. Otros afirman que Valentín, fue un romano que se convirtió en mártir por negarse a renunciar a su fe cristiana. Ayudó a escapar a los cristianos de las cárceles de los romanos y murió el 14 de febrero. O que San Valentín habría servido como cura al emperador Claudio III, que prohibió el matrimonio entre sus soldados. Valentín, dándose cuenta de la injusticia del decreto, siguió casándoles en secreto hasta que fue descubierto y encarcelado. Dicen que el cura dejó una carta de despedida a la hija del carcelero de quien se había enamorado, con la firma «De tu Valentín» y que esta sería la primera carta de amor de San Valentín.

San Valentín

Hacia 1842, una artista y empresaria llamada Esther Howland popularizó las tarjetas de felicitación de San Valentín usando corazones y la figura de Cupido. En el siglo XX se convirtió en un gran negocio, cuando la revolución industrial permitió la producción en cadena de tarjetas de felicitación. Hoy en día, en EE.UU. se celebra el día del amor y la amistad y los estadounidenses se gastan en tarjetas y regalos más de 18.900 millones de dólares. En America Latina, se regalan detalles no sólo los enamorados sino también a los amigos y seres queridos. En Japón, el 14 de febrero las mujeres regalan chocolates a los hombres y éstos deben corresponder un mes más tarde en el “Día Blanco”, con un regalo de más valor que el recibido. En Europa, sin embargo, es un día dedicado exclusivamente a los enamorados. En los países nórdicos, coincide con la fecha en la que se aparean los pájaros y por eso se ve como un símbolo de amor y creación.

Pero sin duda la tradición que más me gusta es la de Verona, la ciudad de Romeo y Julieta. Cada Día de San Valentín, se premia la carta más hermosa de las que la gente envía a Julieta. Reciben unas 8.000 cartas al año y todas son contestadas por un club de voluntarios que se llama: “el Club de Julieta”. Hoy en día es una celebración que gusta y repele a partes iguales, ya que la festividad de la fertilidad de la Antigua Roma, se convirtió en el día para conmemorar a un mártir, para acabar transformándose en un gran negocio global.

San Valentín

Yo me quedo con Cupido, ese niño alado, de ojos vendados y armado con las flechas del amor… Él también se enamoró y su bonita historia la contó Apuleyo en su novela «Las Metamorfosis». En la antigua Roma, Cupido era el dios del amor, hijo de Venus y de Marte, dios de la guerra, por eso iba creando y destruyendo amores entre dioses y mortales. Era pícaro y carismático, pero a veces cruel con sus víctimas. A la espalda llevaba dos clases de flechas: unas doradas con plumas de paloma que provocaban un amor instantáneo, y otras de plomo con plumas de búho que provocaban la indiferencia. Con el paso del tiempo, Venus comenzó a preocuparse porque su hijo no crecía, así que en busca de una respuesta se dirigió al Oráculo de Temis, quien le dijo: «El amor no puede crecer sin pasión». Venus no comprendió la respuesta hasta que nació su hijo Anteros, dios de la pasión. Cuando estaba junto a él, Cupido crecía y se transformaba en un hermoso joven, pero cuando se separaban, volvía a ser un niño.

San Valentín

Por otro lado, en la Tierra de los mortales vivía una princesa llamada Psique (Alma). Venus celosa por su belleza, le pidió a Cupido que le hiciera enamorarse del hombre más feo del mundo, pero cuando la vio, se enamoró de ella y creció hasta convertirse en un apuesto joven. Se casó con ella y la llevó a escondidas a un castillo aislado, donde la visitaba cada noche con la condición de que nunca le mirara, para que no descubriera su condición de dios. Fueron muy felices hasta que convencida por sus envidiosas hermanas, Psique rompió la prohibición y miró a su marido, porque le dijeron que era un monstruo y debía matarlo. Cupido la castigó abandonándola y diciéndole: «El Amor no puede vivir sin confianza». Entonces la princesa arrepentida recorrió el cielo y la tierra en busca de su amado, superando una serie de desafíos cada vez más difíciles y peligrosos, impuestos por Venus. Fue tanto lo que luchó por su amor hacia Cupido, que los dioses conmovidos, la convirtieron en diosa para que se reuniera con su amado. Felizmente Cupido y Psique, el Amor y el Alma, se unieron y nació Voluptas, que significa «Placer».

CUPIDO CIUDAD

Hay que estar preparado, porque nunca sabes cuando Cupido va a disparar sus “Flechas del Amor”. Feliz Día de la Amistad y el Amor para todos!

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