«The Martian», un hombre sin alma en Marte

El otro día vi «The Martian», ante el desconcierto de por qué la película estaba nominada a los Oscar como comedia/musical, cuando lo que me sugería el trailer era un drama espacial.

Supongo que si un astronauta se queda solo e incomunicado en Marte por accidente, sin apenas comida, lo primero que sentiría es una soledad absoluta y un miedo horroroso, antes de pensar en qué decisiones creativas adoptar para sobrevivir. Y pasado cierto tiempo, aunque su existencia vaya siendo soportable, los momentos de locura también estarían presentes. Pero en la película no se perciben estos sentimientos existenciales y contradictorios de la condición humana, (si presentes por cierto en la estupenda «Gravity», de Cuaron). Por otro lado, si lo que se pretendía era hacer una comedia, tampoco bastan unos cuantos chistes y una banda sonora a golpe de hits setenteros…

El resultado es una película entretenida, a mitad de camino entre el drama y la comedia, donde la carcajada se queda en sonrisa y la emoción sólo aparece durante el «Starman» de David Bowie (y por razones ajenas a la peli). Por otro lado, el guión es previsible y la exaltación americana redundante.

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Sin embargo, a nivel visual está muy bien rodada, con imágenes espectaculares de un paisaje desértico que aunque pertenezca a Jordania, bien podría ser Marte. La parte técnica y científica también es bastante creíble, ya que ha contado (y se nota) con el asesoramiento de la NASA. Además algunas escenas se han rodado en California, en el JPL de Pasadena (Laboratorio de Propulsión a Chorro) que construye y opera naves espaciales no tripuladas desde hace décadas para explorar el planeta rojo. (Se puede visitar con cita previa y la web es muy interesante, pero también podéis ver en este link información al respecto: JPL´s Role in Making The Martian a Reality).

Ante tal despliegue de medios, está claro que mi admirado director Ridley Scott sabe de sobra hacer ciencia ficción, pero se le ha olvidado emocionar, al menos a mí. Podría haber hecho otra obra maestra como «Alien» o «Blade Runner» (donde refleja muy bien los sentimientos de soledad). Podría haber sembrado más que patatas en ese invernadero construido con mimo… Pero sus semillas se han perdido en el espacio, entre tanta nave y el alma de su astronauta, también.

 

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