Women´s March: «Welcome to the Revolution of Love»

Hace unos meses, una mujer convocaba una manifestación en Washington a través de Facebook, justo al día siguiente de que el actual y tan cuestionado presidente de los EE.UU. ganara las elecciones. Inmediatamente se formó a través de las redes sociales una red de mujeres convocando otras marchas en diferentes ciudades, estados, países…

WOMEN MARCH PUSSYHATS

Las abuelas empezaron a tejer los ya emblemáticos «pink pussyhats», las madres a crear imperdibles con corazones y las hijas, carteles reivindicativos. 

WOMEN MARCH GIRL POWER

En Los Ángeles, el sábado amaneció frío y nublado. La mejor excusa para quedarse en la cama debajo de la manta, después de toda la semana sin parar de llover, si no fuera por una buena causa: “Crear una sociedad en la que las mujeres de cualquier raza, religión y condición sexual, seamos libres para poder cuidar y educar a nuestras familias en un ambiente sano y justo”. Eran las 8 de la mañana y acompañadas por nuestras parejas e hijos, acudimos a la marcha. Tras dos horas esperando en las estaciones de metro para poder comprar un billete (cosa que en España no pasa, porque los servicios públicos funcionan mucho mejor), llegamos lo más cerca que pudimos de Pershing Square, donde un grupo de moteras abría paso a la cabecera de la marcha, en la que las celebrities se mezclaban con gente de la calle. Abuelas, madres, hijas, familias enteras, embarazadas, niños, carritos de bebés y sillas de ruedas… Eran las 12 de la mañana y ahí seguíamos niños y mayores.

WOMEN MARCH LOVE
Ambiente de armonía, respeto y tolerancia, invadido por pancartas sujetas por personas de todas las edades, razas y géneros. Los mensajes eran variados, pero el concepto, el mismo. Ese tan básico y fundamental, que se ha reivindicado siempre, pero se sigue olvidando: PAZ Y AMOR.

WOMEN MARCH PEACE
En Washington, Madonna había empezado su discurso con un “Bienvenidos a la Revolución del Amor”. Para la cantante, la marcha era el comienzo de la lucha por nuestros derechos, por ser nosotras mismas, tomar nuestras propias decisiones, ser más libres y más iguales. Apeló al AMOR, como el único camino para lograrlo, a pesar de la indignación y la injusticia y después improvisó un «Express yourself» más reivindicativo que nunca. En nombre del AMOR también acompañó The Edge a Juliette Lewis en Los Ángeles, cantando el emblemático tema de U2 “Pride, in the name of love”.

Pensé que aquel 21 de enero de 2017, había sido un día histórico. No sólo porque dicen que es la marcha más multitudinaria en los EE.UU. desde la Guerra de Vietnam (200.000 personas en New York, 250.000 en Chicago, 500.000 en Washington, 750.000 en Los Ángeles y 4.9 millones en todo el mundo, según los organizadores). Allí pude palpar el calor humano, el apoyo de los que si nos apoyan. Los que ven en la mujer a ese ser bondadoso capaz de dar vida, pero también a ese otro que se revuelve, defendiendo lo suyo y a los suyos, pidiendo respeto, igualdad y tolerancia. Asistí con los pelos de punta y lágrimas en los ojos al inicio de una nueva etapa. Aquella iniciada por las mujeres y apoyada por los hombres, donde la «People have the power» para cambiar las cosas.

WOMEN MARCH POWER
Donde los abrazos son gratis y reconfortan. Donde los derechos de las mujeres son derechos humanos. Toda una inyección de fuerza y una lección de civismo, amor y respeto para las nuevas generaciones. Eran las 5 de la tarde y la gente aún seguía al pie del cañón.

WOMEN MARCH FREE HUGS
Como decía la escritora Emma Goldman: “Un cambio social real nunca ha sido llevado a cabo sin una revolución”. Welcome to the revolution of LOVE.

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